Una original actividad inaugural: una highline para la Cour de Gare en Sion
Una original actividad inaugural: una highline para la Cour de Gare en Sion
El 22 de mayo de 2025 se inauguró oficialmente la Cour de Gare en Sion, la culminación de un proyecto inmobiliario que se llevaba esperando más de tres décadas. Para conmemorar este momento, Comptoir Immobilier y el Ayuntamiento de Sion decidieron sustituir el tradicional corte de la cinta roja por una original actividad inaugural: un espectáculo de highline tendido entre dos edificios del nuevo barrio. El público alzó la vista al cielo mientras se cortaba la cinta a varios metros de altura: otra forma de celebrar la llegada de un barrio que redibuja el centro de la capital del Valais.
Una inauguración a la altura de un proyecto que se llevaba esperando 36 años
El barrio de Cour de Gare es uno de los mayores proyectos inmobiliarios del cantón del Valais. Iniciado a finales de la década de 1980 por el grupo Comptoir Immobilier y la Fundación de Inversiones Credit Suisse, ha tenido una larga gestación antes de su entrega, prevista entre 2024 y 2025. Con una superficie de 16 000 m² entre la estación de tren CFF y el centro de la ciudad, el barrio cuenta con 302 apartamentos, más de 10 000 m² de oficinas modulables, cerca de 5 800 m² de locales comerciales, un hotel Holiday Inn Express & Suites de 122 habitaciones y una sala de conciertos y congresos con capacidad para 600 personas.
Para la ceremonia de inauguración, se habían programado dos días de festividades con actividades, conciertos y espectáculos para todas las edades. Las instrucciones eran claras: alejarse del protocolo habitual y ofrecer al público de Sion un evento a la altura del proyecto.
El problema de la clásica cinta roja
El momento del corte de cinta rara vez resulta memorable. El formato protocolario —discursos, tijeras, aplausos— es solemne, pero poco interesante para el público presente. Con demasiada frecuencia, este momento clave de una inauguración no deja más recuerdo que una foto oficial. Para un barrio que transforma la geografía de una ciudad como Sion, este tratamiento habría estado en desacuerdo con la ambición del proyecto.
Eso es precisamente lo que los organizadores querían evitar: un gesto pasivo, visto desde abajo, que se olvidara al día siguiente.
El dispositivo transforma un gesto pasivo en un momento activo. El público levanta la vista —en sentido literal—. El corte de la cinta se convierte en un momento culminante coreografiado, digno de ser fotografiado y compartido, que marca la identidad del nuevo barrio desde su primer día.
La instalación se ha diseñado para no afectar ni a los edificios ni a la seguridad del público que se encuentra en la zona inferior. Cintas de seguridad homologadas, puntos de anclaje redundantes, arnés de seguridad para el artista, control de la zona de aterrizaje de la tela: cada elemento se ha validado previamente, con un análisis estructural de los puntos de anclaje en las fachadas del barrio.
Actividades durante todo el fin de semana
Más allá de la ceremonia oficial, el reto siempre es mantener el interés del público más allá de los tres minutos que dura el espectáculo. Un taller de iniciación a la slackline abierto al público, o un espectáculo acrobático en el suelo, permite a los visitantes vivir la disciplina desde dentro, no solo verla. Es esta combinación de espectáculo y participación la que transforma una inauguración en un momento compartido y la que da al barrio una identidad festiva desde su primer fin de semana.
Resultados y repercusiones
El evento en su conjunto fue muy bien recibido tanto por el público como por los organizadores. La inauguración de la Cour de Gare contó con una notable cobertura mediática, en particular por parte de la RTS y la prensa inmobiliaria regional.
Para Slackline Events, se trata de un caso de uso habitual: las inauguraciones de edificios, las aperturas de espacios públicos y los lanzamientos comerciales salen ganando si se invierte el ritual de la cinta roja. Utilizamos un enfoque similar para la inauguración del Forum Fribourg, con una instalación adaptada a una gran nave interior.
Consejos para una inauguración memorable
Algunos principios aplicados en la Cour de Gare y que pueden reproducirse en otros proyectos:
- Identifica el momento clave y crea un guion para él. La cinta roja casi siempre está presente. Hacerla protagonista —en altura, en movimiento, interactuando con el público— la convierte en un recuerdo que se puede compartir.
- Aprovechar la verticalidad del espacio. Dos edificios, dos árboles, dos mástiles: cualquier punto de anclaje suficientemente separado permite crear una animación aérea. Esto es posible casi siempre, incluso en entornos urbanos densos.
- Prever la seguridad con antelación. Las autorizaciones, las comprobaciones estructurales, el análisis de la zona pública: todo esto se prepara entre cuatro y seis semanas antes del evento.
- Piensa en la grabación. Drones, fotos desde el suelo, planos generales desde un balcón: un momento aéreo se comparte bien si se ha documentado correctamente, y perdura mucho más allá del día de la celebración.
- Prolongar la experiencia. Un espectáculo por sí solo dura solo unos minutos. Añadir un taller o una actividad participativa permite mantener el interés del público durante todo el día o el fin de semana.
¿Y tú?
Si está preparando la inauguración de un nuevo local, un barrio, un edificio o una marca, la cinta roja se merece algo más que unas tijeras. Hablemos juntos sobre el formato más adecuado para su proyecto: cada inauguración tiene su propia configuración, y diseñamos el espectáculo a medida desde Sion, Ginebra, Lausana y más allá. También puede consultar nuestros otros casos prácticos en el Valais y en otros lugares para hacerse una idea.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué distancia debe haber entre dos edificios para instalar una highline?
Una highline puede instalarse entre dos puntos de anclaje separados por una distancia de entre 15 y 100 metros aproximadamente. Para una inauguración, una longitud de entre 20 y 50 metros es más que suficiente y ofrece una buena visibilidad para el público. Los puntos de anclaje pueden ser estructuras portantes de edificios, grúas, árboles robustos o mástiles específicos.
¿Es seguro el espectáculo para el público que se encuentra debajo?
Sí. Cada instalación sigue un estricto protocolo de seguridad: arneses certificados, anclajes redundantes, cuerda de seguridad para el artista y zona pública delimitada por debajo de la línea de caída. Se entrega un expediente técnico a los organizadores y a las autoridades competentes antes del evento.
¿Cuánto tiempo se tarda en instalar una highline?
La instalación de una highline lleva, de media, entre tres y seis horas, dependiendo de la longitud y la complejidad de los puntos de anclaje. El desmontaje dura unas dos horas. Siempre dejamos un margen de tiempo para las pruebas y los ensayos antes de que llegue el público.
¿Se celebra el espectáculo aunque haga mal tiempo?
El espectáculo se adapta a la mayoría de las condiciones meteorológicas, salvo en caso de viento fuerte y persistente (por encima de los 40 km/h) o de tormenta. La lluvia ligera no supone ningún problema. Para las inauguraciones con fecha fija, siempre preparamos un plan B en caso de mal tiempo, que puede incluir una actuación acrobática en tierra o un taller en un recinto cubierto.
¿Qué lugares son adecuados para un espectáculo aéreo de inauguración?
Cualquier lugar que cuente con dos puntos de anclaje lo suficientemente resistentes y separados entre sí es adecuado: entre dos edificios, en una plaza con grúas, en un atrio interior, entre dos árboles centenarios o incluso en estructuras temporales. Las inauguraciones de barrios, centros comerciales, museos y centros de transporte son nuestros casos más habituales.
¿Se puede combinar el espectáculo con talleres de iniciación para el público?
Sí, y de hecho es recomendable para alargar la participación del público a lo largo del día o del fin de semana. Ofrecemos talleres de iniciación a la slackline abiertos a todas las edades, impartidos por monitores titulados, en líneas bajas y seguras.
¿Cuál es la diferencia entre slackline, highline y trickline?
La slackline es una cinta elástica tensada a poca altura (se practica en el suelo). La highline es una cinta tensada a gran altura, normalmente entre dos edificios, acantilados o estructuras, en la que el funambulista va asegurado con una cuerda de seguridad. La trickline es una disciplina acrobática que se practica sobre suelo blando (saltos, giros) con una cinta corta y tensada. Las tres disciplinas pueden ofrecerse como espectáculo.
¿Con cuánta antelación hay que reservar para una inauguración?
Para una inauguración que incluya una highline entre edificios, lo ideal es prever un plazo de dos a tres meses. Este tiempo abarca la visita técnica, el análisis estructural de los anclajes, los permisos municipales y la coordinación con los demás proveedores. Para actividades que se desarrollen únicamente en el suelo (slackline para principiantes, espectáculo acrobático), suele bastar con un plazo de un mes.
¿Slackline Events en toda la Suiza francófona?
Sí. Con sede en Suiza, nuestro equipo trabaja habitualmente en Valais, Vaud, Ginebra, Friburgo, Neuchâtel y Berna, así como a nivel internacional. Por ejemplo, hemos realizado espectáculos en Sion, Verbier, Lausana, Ginebra, Friburgo, Courchevel y otros lugares.

