Taller de slackline en la empresa: la actividad ideal para tu fiesta de verano
Todas las empresas organizan su fiesta de verano. Sin embargo, pocas consiguen que esos momentos sean realmente memorables. Un taller de slackline en la empresa cambia esta ecuación: una actividad accesible para todos, disponible en todo momento, que crea recuerdos compartidos entre compañeros de trabajo. Hemos organizado este tipo de actividades en decenas de fiestas de empresa, desde pymes hasta grandes grupos con más de mil empleados.
¿Por qué elegir un taller de slackline para una fiesta de empresa?
El taller de slackline cumple los tres requisitos para una buena actividad en una fiesta de verano: es accesible, memorable y fácil de organizar. No hace falta tener un sentido innato del equilibrio, ser deportista ni joven: todo el mundo puede intentarlo. Nuestros monitores acompañan a cada participante para que progrese rápidamente y con total seguridad.
En concreto, hay tres características que marcan la diferencia:
Apto para: adultos, niños, deportistas o no, principiantes o avanzados. La curva de aprendizaje es rápida gracias a nuestra supervisión.
Sin colas: te quedas dos minutos o veinte, y vuelves cuando quieras. Es una actividad abierta, no un horario fijo.
En interiores o al aire libre: si el tiempo no acompaña, el sistema se adapta al uso en interiores sin perder calidad.
Estos tres puntos resuelven los principales inconvenientes que suelen surgir en las actividades típicas de las fiestas de verano: público excluido, colas y condiciones meteorológicas adversas.
El formato que funciona: combinar un taller con un espectáculo acrobático
La combinación más eficaz para una fiesta de empresa es la que une un taller de iniciación con un espectáculo de highline o de slackline acrobático. El espectáculo es el plato fuerte, mientras que el taller prolonga la experiencia.
El espectáculo cumple una función concreta: es un momento culminante, programado, en el que toda la empresa centra su atención en una actuación aérea o acrobática. Es el punto álgido de la velada, aquel que permanecerá en la memoria y que, de forma natural, genera material visual que puede aprovecharse para la comunicación interna.
El taller desempeña un papel complementario: tiene una duración de entre dos y cuatro horas y permite a cada colaborador poner en práctica por sí mismo lo que acaba de ver. Es este cambio —de espectador a participante— lo que deja una huella imborrable del evento.
¿Cómo se desarrolla un taller de slackline en la empresa?
La instalación lleva entre una y dos horas antes de la llegada de los invitados. Tensamos la cuerda entre dos puntos de anclaje —árboles, estructuras o postes específicos en interiores— siguiendo un procedimiento de seguridad contrastado. Durante todo el taller, hay al menos un instructor presente por cada línea instalada.
El formato estándar:
Duración: de 2 a 4 horas, en formato de taller abierto (participación libre, sin horarios fijos)
Capacidad: depende del número de líneas instaladas (hasta varios cientos de personas beneficiadas a lo largo del tiempo)
Personal docente: instructores bilingües (francés/inglés) que adaptan su método de enseñanza a cada perfil
Material: totalmente suministrado e instalado por nuestro equipo
Nos encargamos de todo el proceso, desde la localización previa hasta el desmontaje. Para un organizador, esto supone un servicio «llave en mano».
¿Para qué empresas?
Hemos prestado asesoramiento a cientos de empresas, desde pequeños bufetes de abogados de Ginebra hasta grupos internacionales con más de mil empleados. El formato se adapta a empresas de cualquier tamaño:
Pymes (de 10 a 100 empleados): basta con una o dos líneas; un formato íntimo y de calidad.
Pymes (de 100 a 500 empleados): aumento del número de cajas para absorber el flujo de clientes, incorporación de un espectáculo.
Grandes grupos (más de 500 participantes): programa reforzado, varias actividades simultáneas, espectáculo acrobático central, equipo ampliado de monitores.
Entre los últimos proyectos corporativos que hemos llevado a cabo se incluyen nuestra animación para empresas de Ginebra y un espectáculo corporativo para UDECAM en París.
En interior o al aire libre: adapta la actividad a tu espacio
El taller de slackline se puede realizar tanto al aire libre como en interiores. Nuestro material se instala entre dos puntos de anclaje: árboles, estructuras de soporte o sistemas específicos para interiores.
En exteriores, las configuraciones más habituales son: jardines de empresas, parques, terrazas, playas y espacios de montaña. La ventaja: ambiente veraniego, luz natural y fotos de calidad.
En interiores, la animación funciona igual de bien en hangares, salas polivalentes, salones de recepciones o espacios para eventos, como el Palais de Beaulieu de Lausana. La ventaja: sin riesgos meteorológicos y un ambiente controlado.
La decisión final puede tomarse a última hora —a veces, la misma mañana del evento— dependiendo del tiempo. Nuestro equipo llega preparado para ambas opciones.
Consejos para organizar una fiesta de verano de empresa que sea todo un éxito
Estos son los principios que aplicamos tras años de experiencia en este tipo de eventos:
Da prioridad a las actividades abiertas: las colas arruinan el ambiente. Elige formatos en los que la gente pueda entrar y salir libremente.
Combinar un momento culminante con un momento de interacción: un espectáculo aéreo deja huella, un taller crea un recuerdo personal. Ambos se complementan.
Prevé siempre un plan B para el interior: el tiempo en verano es impredecible, sobre todo en la montaña o a orillas de un lago. Informa a los proveedores sobre esta doble opción.
Organizar la animación para que encaje en el programa general: tiempos, sonido, intervenciones… La animación debe integrarse, no competir.
Anticípate a las fotos y los vídeos: la slackline genera de forma natural imágenes impactantes —siluetas en equilibrio, acrobacias aéreas—. Pídele a tu fotógrafo que se centre en ello.
Estos cinco puntos resuelven la mayor parte de los problemas que observamos en las fiestas de empresa mal organizadas.
Hablemos de tu proyecto
Si estás organizando tu próxima fiesta de verano, diseñamos formatos a medida que combinan iniciación y espectáculo, adaptados a tu espacio, al número de asistentes y a tu presupuesto. Puedes consultar nuestros casos prácticos de eventos para hacerte una idea del formato, o solicitar un presupuesto para un taller de slackline.
Preguntas frecuentes sobre el taller de slackline en la empresa
¿Cuánto cuesta un taller de slackline para una fiesta de empresa?
El precio depende del formato (solo taller o combinación de taller y espectáculo), del número de líneas instaladas, de la duración y del lugar. Para una fiesta de empresa típica, el presupuesto suele oscilar entre unos pocos miles y varias decenas de miles de francos. Se elabora un presupuesto a medida tras la reunión informativa.
¿Cuántas personas pueden participar en un taller de slackline?
Por lo general, una sola fila acoge entre 30 y 60 participantes durante un periodo de entre 2 y 4 horas, con rotación libre. Para las fiestas de empresa de mayor envergadura, multiplicamos el número de filas y de monitores para dar cabida a un flujo de hasta varios cientos de empleados.
¿El taller es apto para principiantes sin experiencia previa?
Sí, de hecho, es la mayoría de nuestro público. No se necesitan conocimientos deportivos previos. Nuestros monitores de iniciación acompañan a cada participante con un método pedagógico progresivo, y los primeros pasos se dan con total seguridad desde los primeros minutos.
¿Se necesita una condición física especial para practicar slackline?
No. El taller de iniciación está dirigido a todo tipo de público, desde empleados con un estilo de vida sedentario hasta deportistas experimentados. En el caso de los niños que acompañen a los empleados a un evento familiar, el taller es accesible a partir de los 5-6 años, siempre que haya un adulto cerca.
¿Cuál es la duración ideal de un taller de slackline para una fiesta de empresa?
La duración óptima es de entre 2 y 4 horas seguidas, con acceso libre. Esta duración permite que todos los empleados participen sin atascos, al tiempo que da a cada uno tiempo para avanzar más allá de los primeros pasos.
¿Se puede combinar un taller de slackline con un espectáculo aéreo?
Sí, de hecho es el formato que recomendamos para las fiestas de empresa importantes. El espectáculo de highline o el número acrobático constituyen el momento culminante de la velada, y el taller prolonga la experiencia al permitir que todos lo prueben.
¿Se puede realizar el taller de slackline en un espacio cerrado?
Sí. La instalación en interiores es tan sencilla como en exteriores, siempre que se disponga de un espacio de al menos 8 metros de largo y 3 metros de alto con puntos de anclaje adecuados. Trabajamos habitualmente en pabellones para eventos, hangares, salas polivalentes o centros de congresos.
¿Qué se necesita para instalar una slackline?
Dos puntos de anclaje resistentes separados entre 8 y 25 metros (árboles, estructuras o postes específicos), una zona de seguridad despejada alrededor de la línea y un acceso para vehículos con el material. Nosotros nos encargamos de toda la planificación previa; usted no tiene que preparar nada desde el punto de vista técnico.
¿Cuál es la diferencia entre slackline, highline y trickline?
La slackline es la disciplina básica: caminar sobre una cinta tensada a poca altura (50 cm – 1 m). La highline es la versión aérea: la cinta se tensa en altura, a veces a varias decenas de metros, y el practicante va asegurado con una cuerda de seguridad. La trickline es la versión acrobática: cinta más elástica, saltos y figuras como en un trampolín.
¿Cómo se gestiona la seguridad durante un taller de slackline?
La seguridad se basa en tres pilares: material profesional certificado, supervisión permanente por parte de un instructor cualificado y una zona de recepción acondicionada. En los talleres de iniciación a baja altura, el riesgo de caída es muy reducido y no tiene consecuencias.
¿Es el taller adecuado para familias en un evento de empresa?
Sí, claro. Es una de las pocas actividades que funciona igual de bien tanto para los adultos como para los niños, lo que la convierte en una opción ideal para las fiestas de empresa familiares (ferias, jornadas de puertas abiertas, fiestas de fin de año).
¿Cuánto tiempo se tarda en aprender a caminar sobre una slackline?
La mayoría de los participantes dan sus primeros pasos en un plazo de entre 5 y 15 minutos con un instructor. Recorrer una línea completa suele requerir entre 30 minutos y unas horas de práctica, dependiendo de la coordinación de cada uno.
¿Se puede organizar una actividad de team building en torno a la slackline?
Sí, este formato se adapta especialmente bien a los objetivos del team building: ayuda mutua, superación personal, confianza y comunicación. Consulta nuestra oferta específica de team building con slackline.
¿En qué regiones Slackline Events ?
Operamos en toda Suiza (Vaud, Ginebra, Valais, Friburgo, Berna, Zúrich), en Francia, así como en Alemania, Austria, Italia y otros países bajo pedido. Nuestra base logística en Suiza nos permite ofrecer una cobertura europea eficaz.

